17/8/14

Kingman se lució en el Prix Jacques Le Marois (Gr.1)

El juvenil inglés Kingman (Pedigree), 3 años, por Invincible Spirit y Zenda (Zamindar) respondió a las expectativas en el Prix Jacques Le Marois(Gr.1) (VIDEO), que se disputó el domingo 17 de agosto sobre 1,600 metros en la pista de césped del Hipódromo de Deauville en Francia, carrera que consagra al mejor millero de Europa. Segundo a 2 ½ cuerpos quedó el irlandeés Anodin (Anabaa), tercero a 3 ½ cuerpos arribó el irlandés Olympic Glory (Choisir) y cuarta a 3 ¾ cuerpos finalizó lo potranca irlandesa Rizzena (Iffraaj) en la marca de 1’41”90.

Su preparador, John Gosden, eligió cruzar el Canal de la Mancha con el hijo de Invincible Spirit. El como todo el equipo del jeque Khalid Abdullah esperaban que la lluvia no afecte el terreno donde iba a correr el potro. El agua cayó, no mucha, pero la pista de Deauville estaba más blanda de lo que le gusta a Kingman. Dicen que la única vez que perdió, en las 2000 Guineas inglesas, el terreno de Newmarket estaba “de bueno para firme”, por eso no le achacan a esa circunstancia la derrota por medio cuerpo ante Light of Thunder.

Lo cierto es que el entrenador le hizo caso al propietario. “La decisión del príncipe Khalid me lo hizo muy sencillo”, dijo Gosden. “El caballo atropelló bien, algo que es difícil en un pista con la que no simpatiza, pero mostró su calidad. Tiene una mentalidad maravillosa; vino atrás, quieto, mientras adelante venían durmiendo el tren. Nunca se preocupó por nada.”

James Doyle, el jinete que siempre tuvo Kingman, dejó quinto y último al favorito. Lo abrió hacia la mitad del recorrido y atropelló, para contener por dos cuerpos y medio la aparición de Anodin. Red Dubawi había sido el puntero, en un desarrollo en el que nadie parecía decidirse a llevarlo adelante. Olympic Glory, con Frankie Dettori, quedó tercero, delante de la yegua de 3 años Rizeena, ganadora reciente del Coronation (G 1) en Ascot, y que pertenece a Godolphin. Red Dubawi terminó cerrando la marcha, pero a poco más de cuatro largos solamente.

La marca de 1’41”90, 6’40 por encima del récord y la más alta desde 1999, cuando ganó Dubai Millennium, habla de lo profundo que estaba el césped de Deauville.

Continúa Gosden: “El jockey dijo que venían tan lento que el caballo sólo quería ir para adelante, pero no peleó con él y supo cuándo lo dejaría correr. James tiene una buena cabeza sobre sus jóvenes hombros y cuando uno tiene un caballo con todos esos atributos se supone que puede correr con confianza. Sólo le dije que no vaya por los palos porque Dettori lo podría ajustar y Olivier Peslier [jinete de Anodin] lo encajonaría, por lo que habría estado en problemas”.

La noche seca del sábado en el norte de Francia ayudó a que la presencia de Kingman el domingo fuera una realidad. Ocho corridas, siete triunfos, cuatro de Grupo 1, entre ellos el del St James’s Palace y ahora el Jacques Le Marois, la cima de la milla en el Viejo Continente. Más algunos lujos, como ganarle al notable Toronado y tomarse desquite de Light of Thunder precisamente en aquel clásico de Ascot.


Ya no es invicto, como Frankel, pero, a diferencia del crack que hoy es padrillo y nunca dejó Gran Bretaña, Kingman ganó en Irlanda y fuera de las islas.